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¿Cuáles son las diferencias entre jamón y paleta?

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¿Quién no ha escuchado alguna vez eso de ‘del cerdo hasta los andares’? Y es que sí, es un animal del que, al menos en nuestra cultura gastronómica, se aprovecha todo, de cabo a rabo, o de hocico a rabo, como es el caso. En este post vamos a centrarnos en conocer las peculiaridades de dos piezas fundamentales en el consumo de la carne del cerdo ibérico. Vamos a aclarar cuáles son las diferencias entre jamón y paleta. Aunque para algunos pueda parecer una obviedad, seguramente hay otros que no lo tienen tan claro.

No hay duda de que el jamón y la paleta son dos piezas muy cotizadas y que se consumen con frecuencia en nuestro entorno. Ya está más cerquita la Navidad y muchos empiezan a nutrir poco a poco la despensa con productos ibéricos de calidad para los festejos, anticipándose para no hacer todo el gasto de golpe en diciembre.

Pero muchas veces el consumidor tiene dudas sobre cuál elegir, al margen de la diferencia de precio entre ambas piezas, ya que una paleta suele ser más económica, comparada con un jamón de igual categoría. Precisamente, el coste tiene mucho que ver con otras características diferenciadoras, en cuanto a peso o rendimiento de la pieza.

Tamaño, peso y forma

Lo primero que debemos tener claro es que son piezas que proceden de partes diferentes del cerdo:

  • El jamón corresponde a las patas traseras del cerdo.
  • La paleta corresponde a las patas delanteras del cerdo.

Por tanto, tienen tamaños diferentes. Está primera característica determina el peso y la forma, una de las diferencias entre jamón y paleta más notable. A simple vista es lo más destacado a la hora de decirse por uno u otra.

  • El jamón es más grande, más ancho y redondeado, con más volumen y suele tener un peso de entre 7 y 9 kilos. La forma es más alargada y estilizada, alcanzando hasta 90 centímetros.
  • La paleta es más corta y fina, con un peso de entre 4 y 6 kilos y puede medir hasta 75 centímetros.

Proceso de elaboración

En cuanto a la elaboración, ambas piezas se salan de la misma manera, no obstante, el tiempo de maduración es diferente puesto que el tamaño es determinante.

  • Por ejemplo, nuestro Jamón de Bellota Ibérico 50% Raza Ibérica, se elabora de forma artesanal, y tiene un periodo de curación superior a 36 meses, de los cuales 3 meses los pasa en secadero y el resto de curación se produce de forma natural en nuestros secaderos abiertos.
  • Mientras que la Paleta de Bellota Ibérica 50% Raza Ibérica se elabora de la misma manera, pero su curación es de más de 24 meses, también con tan solo 3 meses de secadero y el resto en los mismos secaderos abiertos.

El corte, otra de las diferencias entre jamón y paleta

Comentábamos al iniciar el post que el rendimiento de la pieza es también otra de las diferencias entre jamón y paleta. Dada su morfología, el primero es más aprovechable porque su proporción de grasa y hueso es menor que en la paleta.

  • Además, la forma del hueso del jamón ayuda a que podamos apurar mucho más el loncheado o sacar esos taquitos de jamón tan codiciados en muchas recetas.
  • La paleta exigirá ser más hábil con el corte y aún así, las lonchas son más pequeñas que en el jamón y encontrarás más grasa.

Los sabores, exquisitos ambos, con sus matices

Llegamos al capítulo del sabor, podemos asegurar que la experiencia de degustar un jamón o una paleta ibérica es en sí misma placentera, y sin entrar en comparaciones, son ambas fantásticas.

Sin embargo, sí podemos detallar las peculiaridades que ofrece cada pieza, en ocasiones sutiles, pero que, en nuestro entorno son capaces de percibir muchos paladares selectos o experimentados.

  • El jamón tiene un sabor más suave, sin embargo, encontrarás con más matices y variaciones, según la zona de la pieza y gracias a la distribución de la veta y a la infiltración de la grasa.
  • La paleta ofrece un sabor algo más intenso, pero más homogéneo, puesto que, como hemos dicho el tiempo de curación es menor.

¿Cómo decidirse?

Pues entran muchos factores en juego. El precio puede ser determinante o el tiempo previsto de consumo o la habilidad para lonchearlos.

Por cierto, si tu problema es el corte, en Ibéricos Alhándiga tienes disponibles los jamones y paletas deshuesados o en sobres de jamón loncheado, ambos envasados al vacío.

¡Y ya verás qué cómodo!

Si eres de los que consumen el producto lentamente, porque sois pocos en casa o vives solo, quizás es más recomendable la paleta, que se termina antes, o recurrir a los sobres de loncheado.

Lo que está claro es que, a pesar de las diferencias entre jamón y paleta, con cualquiera de ellos vas a disfrutar de un gran sabor ibérico. Y para los que son más de embutidos, os recordamos que en Ibéricos Alhándiga tenemos un surtido estupendo de lomos, chorizos y salchichones; y una sensacional sobrasada ibérica que quita el hipo.

Sea como sea, a través de las diferencias entre el jamón y la paleta, esperamos haberos ayudado a conocer un poquito más sobre el mundo del ibérico.

Y, sobre todo, esperamos haberos animado a disfrutarlo… ¿no has empezado a salivar un poquito mientras leíais?

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